BancoSol impulsa la resiliencia de la microempresa boliviana mediante una estrategia de finanzas sostenibles que integra la medición de la huella de carbono financiada bajo el estándar PCAF y la gestión de riesgos extrafinancieros a través del sistema SARAS.
Bolivia es el décimo país más vulnerable a los efectos del cambio climático, enfrentando eventos extremos que impactan severamente en la economía. En este escenario, los emprendedores de la microempresa presentan una alta exposición y baja capacidad de adaptación. Ante este desafío, BancoSol ha consolidado la sostenibilidad y la acción climática como ejes estratégicos para fortalecer la resiliencia de sus clientes.
Conscientes de este desafío, BancoSol ha definido la sostenibilidad y la acción climática como ejes estratégicos de su gestión institucional, estructurando una ruta climática orientada a mitigar impactos, reducir riesgos y fortalecer la resiliencia de sus clientes frente al cambio climático.
Un hito fundamental es la adhesión de BancoSol a la Partnership for Carbon Accounting Financials (PCAF), siendo el primer banco del país en integrar esta iniciativa global. Este compromiso establece un estándar para medir y reportar la huella de carbono de la cartera crediticia, optimizando la toma de decisiones basada en evidencia técnica.
A partir de esta medición, BancoSol implementó un proceso sistemático de información y sensibilización dirigido a sus clientes, con el objetivo de generar conciencia sobre el cambio climático y promover acciones sencillas de mitigación desde sus propias actividades productivas. Durante la gestión 2025, el banco envió más de 99.000 mensajes cortos, con información práctica, comprensible y adaptada a la realidad de los empresarios de la microempresa, abordando temas como el uso eficiente de recursos, la prevención de riesgos y la adaptación frente a eventos climáticos extremos.
Como segundo hito relevante, en julio de 2025, BancoSol implementó el Sistema de Administración de Riesgos Ambientales y Sociales (SARAS), consolidando un enfoque integral de sostenibilidad en su gestión crediticia. Este sistema integra un proceso de debida diligencia ambiental y social para identificar y mitigar riesgos extrafinancieros dentro del ciclo de crédito.
El SARAS no solo cumple con estándares normativos, sino que busca acompañar a los clientes en la transición hacia modelos de negocio más resilientes, asegurando la creación de valor compartido a largo plazo. Su diseño multidisciplinario permitió integrar de manera orgánica esta herramienta en la tecnología microcrediticia de la institución.
El diseño y la gestión del SARAS se desarrollaron mediante un trabajo multidisciplinario al interior de BancoSol, con la participación de un equipo consultor especializado y el acompañamiento técnico de BID Invest. Este proceso incluyó la adecuación de procedimientos, herramientas y formularios, así como la capacitación del equipo operativo y crediticio, con el objetivo de que el SARAS se integre de manera orgánica en el flujo de evaluación y seguimiento de la tecnología microcrediticia del banco.
Para asegurar una implementación efectiva, el SARAS fue trabajado directamente en campo con los clientes, abarcando distintas regiones del país y todos los rubros económicos que atiende BancoSol. Este enfoque práctico permitió adaptar la herramienta a la realidad del microcrédito, consolidando a la institución como pionera en la implementación de un SARAS aplicado a la cartera de microcréditos en Bolivia.
A la fecha, BancoSol ha evaluado a 12.789 clientes a nivel nacional. Dependiendo del nivel de riesgo, la entidad proporciona una Guía de Buenas Prácticas o un Plan de Acción Ambiental y Social. Estos lineamientos se detallan en manuales especializados para Manufactura y Agricultura, así como en un protocolo genérico para servicios, construcción y otros rubros.
Asimismo, en la ruta de su estrategia climática, BancoSol ejecuta una asistencia técnica con la Corporación Financiera Internacional (IFC) para desarrollar su propia taxonomía de finanzas sostenibles. Este proceso establecerá criterios de elegibilidad técnicos para consolidar una propuesta de valor de productos verdes, alineando la oferta financiera con los estándares globales de descarbonización.


















































































































































