El sector privado boliviano tiene en sus manos la oportunidad histórica de liderar con rigor técnico, visión sistémica y un compromiso auténtico con el futuro del país.
Después de una semana intensa de viajes, talleres, reuniones y de hacer contactos internacionales, me siento para poder acomodar ideas y ver los aprendizajes más relevantes de los días en el Leaders Summit 2026 y usar este espacio para compartir los puntos más importantes, en los cuales, las empresas pueden enfocar sus esfuerzos en temas de sostenibilidad.
En el marco de la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el UN Global Compact Leaders Summit 2026 congregó a miles de líderes del sector privado, organismos internacionales y la sociedad civil bajo una premisa contundente: el tiempo de las promesas de intención ha quedado atrás; atravesamos de forma definitiva la era de la ejecución operativa y la transparencia.
El encuentro permitió contrastar la velocidad del cambio global con las brechas regionales, consolidando un consenso claro: la sostenibilidad ha dejado de ser un pilar reputacional o de responsabilidad social para transformarse en la columna vertebral de la estrategia corporativa, la resiliencia operativa y la atracción de capital. Ya no es una historia bonita que contar, es un marco estratégico donde los datos reales y logros claros toman una relevancia importante.
Durante dos jornadas de plenas discusiones y mesas de trabajo, la agenda técnica de la cumbre se concentró en seis prioridades estratégicas, tocadas por expertos de alto nivel:
1. Gobernanza e Integridad Corporativa: Paneles con especialistas como Erin Brockovich y la Dra. Andrea Bonime-Blanc enfatizaron que la confianza stakeholder no se construye con reportes estéticos, sino con sistemas de compliance robustos, prevención del greenwashing y juntas directivas preparadas para abordar riesgos reputacionales y climáticos de manera ética y transparente.
2. El nexo Clima y Naturaleza (Ciencia basada en datos): Con la participación de referentes como la científica climática Katharine Hayhoe y líderes del Science Based Targets initiative (SBTi) como David Kennedy, se reafirmó que las empresas deben integrar planes de transición alineados con el objetivo del 1.5 °C y metodologías de contabilidad de carbono e impacto en biodiversidad a lo largo de toda la cadena de valor de las empresas.
3. Logística Inversa, Cadena de Valor e Inclusión: Paneles dedicados a los derechos humanos y debida diligencia —impulsados por referentes como Karen Basiye (Safaricom) y la red de UN Women— demostraron que la descarbonización real ocurre en el Scope 3 (Alcance 3). Esto exige la inclusión activa y aceleración de las PyMEs proveedoras bajo estándares de diversidad, equidad e inclusión (WEPs).
4. Tecnología e IA Responsable: Líderes de la industria tecnológica como Paula Goldman (Salesforce) y Jenny Lay-Flurrie (Microsoft) abordaron cómo la Inteligencia Artificial acelera la trazabilidad de cadenas de suministro y la gestión de métricas ESG, subrayando la urgencia de mantener criterios éticos y de equidad en su adopción.
5. Finanzas Sostenibles e Inversión con Impacto: Representantes de la banca de desarrollo e instituciones financieras internacionales enfatizaron que el acceso a capital eficiente estará condicionado al cumplimiento riguroso de taxonomías verdes y estándares globales de reporte (GRI, ISSB).
6. Alianzas Multiactor para los ODS: Paneles sobre acción colectiva recalcaron que los desafíos sistémicos requieren modelos de co-creación que articulen al sector privado, la academia, el gobierno y la sociedad civil para escalar soluciones en el territorio.
Ahora, cómo estos temas podemos introducir al ecosistema empresarial boliviano. El aprendizaje del Leaders Summit 2026 no debe percibirse como una agenda ajena, sino como una hoja de ruta pragmática para garantizar la competitividad en mercados cada vez más exigentes.
Las empresas en Bolivia deben priorizar tres pasos estratégicos:
- De la filantropía al enfoque de doble materialidad: Es indispensable sustituir las acciones aisladas de RSE por análisis de materialidad que identifiquen tanto los impactos ambientales y sociales de la empresa como los riesgos financieros que el entorno impone sobre el negocio.
- Integración de la Economía Circular y Logística Inversa: La transición desde un modelo extractivo lineal hacia esquemas circulares (eco-diseño, extensión del ciclo de vida del producto y logística inversa) representa la oportunidad más clara de eficiencia operativa y mitigación de riesgos de suministro para la industria nacional.
- Gobernanza participativa e inclusión en la cadena de valor: Las grandes empresas bolivianas deben asumir un rol tractor, capacitando a sus proveedores PyMEs en estándares mínimos de gobernanza, equidad de género y descarbonización. Ninguna empresa será sostenible si su cadena de suministro no lo es.
La señal de la cumbre en Nueva York fue contundente: el mercado global está redefiniendo el valor de las empresas. El sector privado boliviano tiene en sus manos la oportunidad histórica de liderar con rigor técnico, visión sistémica y un compromiso auténtico con el futuro del país.
Gabriela Pinaya Johannessen
Especialista en Sostenibilidad







