En la cadena de valor, la relación con los proveedores adquiere una importancia trascendental para construir una Gestión Logística Sostenible.
La logística y la distribución son conceptos que se entrelazan con la historia de la humanidad, desde los primeros desplazamientos en busca de nuevos territorios hasta la aspiración de explorar otros planetas. Cada etapa de este recorrido ha impulsado avances significativos en comunicación y tecnología, optimizando los procesos logísticos en velocidad, eficiencia y alcance. La capacidad de trasladar materiales, insumos y mercancías desde ubicaciones distantes se ha convertido en un factor crítico, ya que el origen de los productos importados incide directamente en los costos de producción. En consecuencia, para las empresas, la logística y la gestión de la cadena de suministro se han posicionado como elementos centrales para mantener la competitividad en un entorno globalizado.
En la búsqueda constante de esta eficiencia logística dentro de la cadena de suministro, las empresas deben considerar un factor que trasciende lo meramente económico: el impacto de sus operaciones en las personas y el medio ambiente. Es aquí donde surge la “Logística Sostenible”, un concepto que cobra fuerza a nivel global. La debida diligencia exige a las empresas evaluar minuciosamente su cadena de valor, identificando y mitigando tanto los impactos negativos como potenciando los positivos en la sociedad y el entorno natural.
La incorporación de la Logística Sostenible en los modelos de negocio tiene como objetivo primordial minimizar el impacto ambiental y social de las actividades logísticas, al tiempo que se optimiza la eficiencia y rentabilidad. Esto se traduce en:
- Reducción de emisiones: Mediante la optimización de rutas, la implementación de vehículos de bajas emisiones o eléctricos, y el fomento de la logística inversa para la reutilización y el reciclaje.
- Eficiencia en el uso de recursos: A través de la optimización del embalaje para reducir el desperdicio, la gestión eficiente de almacenes y centros de distribución, y la reducción del consumo de energía y agua.
- Responsabilidad social: Garantizando condiciones laborales justas para los trabajadores de la cadena de suministro y respetando a las comunidades locales y el medio ambiente.
En la cadena de valor, la relación con los proveedores adquiere una importancia trascendental para construir una Gestión Logística Sostenible. Esta relación se erige como un pilar fundamental de un modelo de negocio sostenible, ya que el comportamiento y la ubicación de los proveedores repercuten directamente en el modelo de negocio, ya sea de forma positiva o negativa. De ahí la relevancia de la afirmación: “Dime de quién compras y te diré cuán sostenible eres”.
La colaboración con los proveedores resulta crucial para lograr una cadena de valor sostenible. Las empresas deben construir una base de proveedores que incorpore criterios ambientales, sociales y reputacionales. Para ello, es esencial:
- Seleccionar proveedores sostenibles.
- Fomentar la colaboración a largo plazo, estableciendo alianzas para el desarrollo de modelos sostenibles encadenados.
- Promover la transparencia y la trazabilidad, garantizando la claridad en el ciclo de vida de los productos.
A nivel internacional, existen modelos empresariales que exigen a sus proveedores fichas de producto detalladas, que incluyan el ciclo de vida del producto, para evaluar el impacto ambiental generado. Estas empresas priorizan la sostenibilidad, incluso si ello implica un costo ligeramente superior, con el fin de proteger su reputación y evitar la participación en cadenas productivas perjudiciales para el medio ambiente y la sociedad.”
En conclusión, resulta fundamental que los modelos de negocio, tanto de bienes como de servicios, evalúen su cadena logística para identificar su nivel de respeto hacia el medio ambiente y las personas. Esta evaluación trasciende el mero impacto económico, ya que la reputación de la empresa puede verse seriamente comprometida si no se implementa una Gestión Logística Sostenible que involucre activamente a proveedores y clientes.
Gabriela Pinaya Johannessen
Especialista en Sostenibilidad